jueves, 5 de junio de 2014

Esos momentos en que...

Esos momentos en que los recuerdos te cortan el corazón en dos y tu mundo se detiene por un par de minutos, mientras luchas por mantener la compostura y seguir viviendo como si nada.

miércoles, 4 de junio de 2014

Soñé...

Hace 3 días soñé que dormí contigo una vez más. Tomaste mi mano y simulaste fallar un beso para que sea yo quien lo complete. Nunca olvidé tu forma de besar, nunca el sabor de tus labios. Fue un sueño tan real...
Cada beso me fue llenando de impaciencia hasta terminar en desesperación. Estaba tan famélico y deshidratado sin ti que mi ser entero se abalanzo a alimentarse. Entiende, tenía que volver a vivir.
Tú correspondiste a todo igual... En un momento paraste y casi despierto, ¡lo juro! Pero pude seguir sumergido en mi sueño y en ti.
Varias veces, durante estos días, me he quedado recordando tus manos. ¡Es que fue tan real ese sueño! Me da escalofríos recordar, tanto amor hecho caricias, tanto amor hecho carne.
Hicimos el amor como si fuera la última vez que tocábamos nuestros cuerpos, como si fuera una despedida, pero yo, aún dormido, repetía:"No puede ser así".
Al fin desperté, te vi durmiendo a mi lado y me fui.
Ahora vivo en insomnio eterno, no quiero dormir porque no quiero soñar. No quiero que algún sueño me haga olvidar ni un poquito la última noche en que te vi, porque hace 3 días soñé que te tuve una vez más, quizás la última.

Del amor, la muerte y la resurrección de este -11

Este poema lo hice cuando mi vida estaba bloqueada, tanto por mí como por la persona que alimentaba mi alma. Tanto sus limitaciones  como las mías nos hacían vivir, frente a la gente que nos importaban, como entre fantasmas.
Eso ya no será nunca más así. Ya no tengo limitaciones... Tampoco con quien compartir mi nuevo yo, pero la esperanza nunca muere.


Hoy llegaste vibrante como envuelto en paños que yo no tejí. 
Hablaste sobre cómo se crea una emoción -eras un experto- 
y alguien más te lo enseñó, yo no. 
Tu voz formó fotos flotantes, yendo de un lado a otro 
al contarme todo ¡eras feliz!, ¡maravilla de experiencias! 
Y yo no estaba, no estuve... Y fue mi propio dedo el que me apuntó, atónito, burlón, diciendo: "No estarás".
Caí en cuenta de que soy un hombre a tu izquierda y eso es ser menos que el cero.
Recibo tus sonrisas como gracias por no existir, 
me besas para que calle locas ideas y, creo, me das tu cuerpo como pretexto con tal de no salir.
Si veo mi reflejo en tus ojos, ¿cómo puede ser que tú no me puedas ver? Si te he dicho que yo vivo por ti, ¿cómo puede ser que en tu vida no exista?
Compartes conmigo una cama y todas las cuentas, 
fantasías realizables tan solo mientras no despiertas, antes de que vuelvas a partir.
No soy invisible ¡mi corazón palpita! 
Pero Soy un hombre a la izquierda que solo te mira vivir.

Que la vida no termine nunca

En momentos como este es cuando deseo que la vida no termine nunca, quisiera ser inmortal, porque sé que la vida que tengo ahora no me alcanzará para arrepentirme por todo.
La vida no alcanza para poder hacer algo para que regreses.

martes, 3 de junio de 2014

Del amor, la muerte y la resurrección de este-10

Cuando haces y te hacen el amor tienes en tus manos lo que evocas en sueños, tiene forma concreta lo virtual, se vuelve táctil lo que es espíritu.
Cuando le haces y te hace el amor la persona que es dueña de tu alma, puedes cantar la canción más hermosa sin usar tu voz, donde los ojos, al mirarse unos a otros, son las notas, los instrumentos, son los que cantan.
Cuando le haces y te hace el amor, tu amor, es como si lo hicieras con tu propia alma, en donde se vuelve inolvidable el momento en que todo para y te das cuenta que ahora son sólo uno.
Siempre te amaré, donde quiera que vayas y estés.

Del amor y la muerte de este-9

Soy "SER" al desnudarte y misterio en tu silencio,
encontré el paraíso ahorcándome en tus brazos antes de dormir.
¿Hay mejor sueño que darse cuenta de que no es un sueño tocar tu nariz? Es ese espacio pequeño donde te envuelvo, llamado corazón,
donde hambriento grité
¡Aime moi!
Tomando aliento de tu sexo y tu olor por desayuno,
se me ocurre que es el palpitar de tu carne del color de mi aura
y si aún hoy es así, la unión está sellada.

lunes, 2 de junio de 2014

Del amor, la muerte y la resurrección de este-9

Un himno al amor, del amor que vive en mí y que perdurará

He seguido a nuestro amor por el pasadizo de esta tierra
y vi que, juguetón, fue más allá.
Lo cogí por su brillante crin para que no huyera
sin mostrarme su infancia y su origen y así, fuerte,
me llevó con él.
Pasajes bíblicos no entendidos por iglesia humana aparecieron ante mí pero el iluminado guiador sopló: "Aquí no empieza".
Lo seguí cual luz oscura hasta el ombligo infinito de Dios,
justo cuando la explosión creadora me expulsó de su centro.
El tiempo desde cero emprendió la historia del universo
junto a mi amor por ti y lo vi, lo entendí:
cuando todo empezó, todo empezó.
Yo fui el primer polvo que se unió a ti para formar la galaxia,
la primera tormenta de fuego cuando tú fuiste el sol,
tu primer impulso de pie cuando saliste del mar a conquistar la tierra. Yo fui la rama cuando descubriste el fuego y la primera piel
que te vistió.
Yo fui un fariseo y tú fuiste el Cristo que me absolvió de la duda
y tú mi primera verdad cuando fui un ateniense pensador.
Porque has existido en mí desde antes que existieras,
porque he sido tu madre e hijo y tú mis besos.
Nuestro amor me sacó de esta visión con carcajadas y
dejándome en la tierra susurró volviendo a escapar:
"Soy inmortal".